Taller General 22/05/2019

“Beta espera: las cartas están echadas”

Comenzamos este taller presentándonos, compartiendo las experiencias de cada una de las y los participantes. Resonando en cada palabra, identificándonos en ocasiones con el dolor del otro, resignificando la propia historia a partir de una escucha amable y dispuesta a comprender. Nos encontramos para construir juntos una forma de llevar adelante la beta-espera, para compartir aquello que vamos probando en cada intento.

En un primer momento, reflexionamos de forma individual acerca de nuestros aspectos más fuertes, nuestras debilidades. Pensamos en aquello que más nos cuesta durante la beta-espera y qué hemos aprendido con la experiencia y qué cosas nos ayudan a sobrellevarla mejor. Luego compartimos esto en grupos.

Dentro de los aspectos más fuertes encontramos que muchas participantes destacan su entusiasmo y alegría para encarar las cosas, otras su tenacidad, otras la paciencia. La capacidad de recuperarse y volver a intentar fue muy mencionada también.

Cómo parte de las debilidades, muchas destacaron el dejarse llevar por el miedo, miedo que paraliza, miedo al fracaso. Angustia, inseguridad, pesimismo y negatividad fueron también mencionadas como debilidades. Alguien destacó querer controlar todo.

Lo que más cuesta para los participantes de este taller durante la beta- espera es convivir con la ansiedad, con la incertidumbre. Entender que no podemos controlar todo. A otras participantes les cuesta dormir, relajarse.

Entre aquellos aprendizajes y lo que ayuda a sobrellevarla mejor, las participantes encontraron que ayuda buscar espacios de disfrute junto a la pareja, buscar imágenes que transmitan paz antes de ir a dormir, crear imágenes positivas que ayuden a volver al eje. Ser feliz aunque no pueda ser madre aún, leer algo que inspire, no estar “googleando” todo el tiempo.

Para finalizar el taller intentamos armar una carta dirigida a una persona que esté por arrancar la beta-espera. De todas las experiencias compartidas surgió algo como esto:

La beta espera es un momento en el que aún todo es posible. Intenta ser agradecido por lo que tenés y por lo que sos, porque eso te permite seguir adelante en este camino. No es fácil, lo sabemos. Cada beta es distinta, anímate a probar cosas diferentes. Te recomendamos que focalices en aquello que te reconforta, que disfrutes de lo cotidiano. Que estés en contacto con tus emociones, que te escuches y busques ayuda o contención si la necesitas. La beta espera es quedarse con lo que dicen los profesionales, aceptarlo y quedarse tranquilos. No hay forma de controlar lo que pasa, aceptar eso es importante. Vivirlo como la etapa inicial de lo que puede ser importante para nuestras vidas.

¡Gracias una vez más por compartir esta experiencia! ¡Los esperamos en el próximo taller!

EQUIPO DE PSICOLOGÍA y MUSICOTERAPIA y EQUIPO DE COORDINADORES de CONCEBIR ASOCIACIÓN CIVIL

TALLER GENERAL 26/06/2019

“NUESTRA PAREJA… NUESTROS PROYECTOS

Una vez más, nos encontramos para  participar con nuestras experiencias, vivencias, dudas,  emociones e ideas que nos acompañan en este camino de la búsqueda de un hijo y deseo de familia que tanto anhelamos.

Nos presentamos, contamos brevemente quienes somos, cómo llegamos al taller, cuáles son nuestras expectativas, nuestra historia de búsqueda y proyecto familiar. Así nos fuimos conociendo, escuchando y compartiendo las primeras sensaciones. Hubo momentos de emoción, acompañamiento e identificación entre las participantes, situación que contribuyó a que la tarea se desarrollara en un clima cálido y  ameno.

En esta oportunidad el tema propuesto involucra tanto a la pareja en su unidad, como a cada integrante de la misma. Tal vez, de manera diferente ya que no siempre cada uno de ellos  se encuentra en la misma etapa evolutiva o proceso del tratamiento.

Nos preguntamos ¿qué pasa con nuestros proyectos después del diagnóstico? ¿Cómo continúa nuestra vida y la de nuestra pareja? Fundamentalmente nuestro propósito es reflexionar sobre todas aquellas situaciones que sentimos a nivel pareja, proyectos que hemos dejado de lado, deseos postergados o truncos y, también lo individual; aquellos sueños que han ocupado cierto espacio en nuestra mente y hoy no son reconocidos.

Para iniciar la dinámica del Taller, repartimos papelitos con preguntas que debían ser respondidas de manera individual. Luego discutir y unificar las respuestas similares de manera grupal para que a posteriori en una puesta en común, arribemos a conclusiones, y encontremos cuáles son las dificultades más comunes y las estrategias de abordaje.

En referencia a las respuestas, la mayoría respondió que le costaba visualizar y llevar a cabo otras actividades que no fueran trabajar y todo lo relacionado a los tratamientos de fertilidad. Dijeron: “uno pone en pausa los proyectos”; “los proyectos prácticamente habían desaparecido (tanto los individuales como los de pareja)”. “El único tema en sus cabezas últimamente era el tratamiento.” “Nos volvemos monotemáticos sin darnos cuenta”, ”Nos quedamos fijados en el tiempo”, ”Uno se pone en pausa y no nos damos cuenta que el tiempo pasa”, ”No se me ocurre iniciar alguna actividad porque sé que la voy a abandonar”, ”Ni pienso qué me gusta”.

Evidentemente el diagnóstico (o no) marca un antes y un después; pero es importante y necesario pensar que también existen otros sueños y deseos que conforman y reconfortan nuestras vidas. Otros comentarios fueron: “tus sueños tienen que seguir siendo tus sueños más allá de la búsqueda… y poniéndolos en práctica, nos ayudarán a transitar de manera menos nociva y ardua, la búsqueda”. Por momentos solo aparecían los Mega-proyectos, como “mudarnos o comprar la casa”, pero que a su vez esa plata si la tenemos la dejamos para “pagar un tratamiento más si lo necesitamos”.

Pensando en las dificultades que surgen para llevar adelante otros proyectos, mencionaron: “la incertidumbre por lo que pueda llegar a pasar, paraliza”, “buscamos una respuesta que nadie tiene”, “creemos que controlamos nuestro cuerpo y reconocer que no podemos, desespera”, ”temor a no lograrlo nunca”, ”O, preguntarnos hasta cuándo”,  “… me cuestan los cambios… entonces pensar en cómo se sigue….., sola con un hijo, con el trabajo… me deja pensando…”.

Para pensar en cómo superar las dificultades intentamos encontrar y mencionar  fortalezas o aspectos que valoramos en nosotros: “… voluntad, perseverancia, poder tener momentos en que nos reímos igual…”, “poder concéntrame en otras cosas por momentos”, “contar con buena predisposición y voluntad para poder pensar siempre en volver a empezar… aunque no es nada fácil”.

A modo de conclusión, pudimos pensar en darnos permiso para realizar proyectos que habiliten el placer y el disfrute, cosas que vemos quizá como insignificantes, algún espacio artístico, algo en relación al cuidado corporal, tiempo y dinero invertidos en hacer algo solo para sentirnos mejor y mimarnos un poco, ¡como nos cuesta!

Aprender también a poner el foco en lo que ¡Sí, tenemos hoy! Como la salud, el trabajo, mi pareja, la casa, las cosas que disfrutamos y que damos por seguras. Mientras continuamos la búsqueda, “Sin perdernos como individuos y pareja” en el camino.

Entonces podemos intentar construir nuevos espacios, tomar ideas, descubrir diferentes recursos y herramientas para disfrutar otras actividades, proyectar y desear  algo nuevo para renovar energías mientras seguimos caminando juntos.

Muchas Gracias, por haber participado!!!

EQUIPO DE PSICOLOGÍA y MUSICOTERAPIA y EQUIPO DE COORDINADORES de CONCEBIR ASOCIACIÓN CIVIL

 

Taller Infertilidad General – Marzo 2018 – “Nuevo año, nuevo recorrido”

Nos encontramos al inicio de un nuevo año para compartir experiencias, sensaciones, ideas, pensamientos y todo aquello que necesitamos o quisi-mos, acerca de lo que nos pasaba con la llegada de una nueva planificación en el camino de nuestro deseo de tener un hijo.

Un grupo heterogéneo donde la diversidad fue la riqueza más significativa del intercambio. Muchos nos acercábamos al taller por primera vez, algu-nos ya veníamos del año pasado; algunos recién empezamos el camino de los tratamientos, otros estamos armando la idea de nuestro proyecto fami-liar, otros ya pasamos consultas médicas, diagnósticos y atravesamos algunos intentos fallidos.

Nos presentamos, compartimos nuestro recorrido, nuestra historia en la búsqueda de un hijo, cómo nos sentimos hoy y porqué llegamos al taller. Lo que creemos que necesitamos para seguir avanzando y afrontar este nuevo año.

Fuimos describiendo inquietudes, temores, deseos, entre algunos: la necesidad de encontrar equipos médicos en quienes confiar y respaldarnos, la importancia de reclamar el acceso a la cobertura que forma parte de nuestro derecho reproductivo vigente, empezar a comprender que lo que espe-ramos que llegara de una manera no será así, “atravesar un duelo y aceptar para poder emprender un nuevo camino”.

Así fuimos compartiendo reflexiones acerca de lo que nos fue pasando desde que emprendimos este camino: “todo lo que pensamos que teníamos bajo control se desmorona”, “ya no hay certezas, es pura incertidumbre, inquietud”, “diferentes expectativas nos desencuentran”, “quiero cuidar la pa-reja porque siento que muchas cosas se ven perjudicadas en nuestra relación”; “pasamos momentos difíciles pero nos fuimos fortaleciendo”, “venimos buscando un espacio de contención y apoyo”, “quería encontrarme con personas que estuvieran pasando lo mismo y entiendan lo que siento y me pasa con todo esto”; “me siento con el reloj biológico a cuestas, me genera malestar que me apuren con la edad que tengo”; “pude pensar la adop-ción como nueva posibilidad para iniciar en simultáneo con el tratamiento”.

Pudimos también identificar que lo que nos dice el entorno muchas veces nos lastima, otras veces nos enoja y nos frustra. En ese camino nos propu-simos comprender que los vínculos con los que contamos van cambiando, se van transformando; algunos sabiendo cómo acompañarnos, otros a los que hay que ir mostrándoles la manera, y otros sobre los que tomamos la decisión de mantenernos distanciados por un tiempo para priorizar nuestro cuidado.

Distintas historias, distintos caminos, diferentes vivencias, pero siempre atravesados por un sueño común y compartido que nos identifica, nos acerca y nos permite saber que no estamos solos, que nos somos los únicos a quienes les tocó este difícil camino.

Pudimos ir pensando que el que nos espera es un camino incierto, lleno de momentos de incertidumbre, que nos va a generar miedos, dudas y mucho vértigo. Pero que sin dudas será valioso y es algo que nos permitirá crecer desde un lugar desconocido, una oportunidad nueva para ir en búsqueda de nuestro proyecto de familia.