Taller Infertilidad General – Marzo 2018 – “Nuevo año, nuevo recorrido”

Nos encontramos al inicio de un nuevo año para compartir experiencias, sensaciones, ideas, pensamientos y todo aquello que necesitamos o quisimos, acerca de lo que nos pasaba con la llegada de una nueva planificación en el camino de nuestro deseo de tener un hijo.

Un grupo heterogéneo donde la diversidad fue la riqueza más significativa del intercambio. Muchos nos acercábamos al taller por primera vez, algunos ya veníamos del año pasado; algunos recién empezamos el camino de los tratamientos, otros estamos armando la idea de nuestro proyecto familiar, otros ya pasamos consultas médicas, diagnósticos y atravesamos algunos intentos fallidos.

Nos presentamos, compartimos nuestro recorrido, nuestra historia en la búsqueda de un hijo, cómo nos sentimos hoy y porqué llegamos al taller. Lo que creemos que necesitamos para seguir avanzando y afrontar este nuevo año.

Fuimos describiendo inquietudes, temores, deseos, entre algunos: la necesidad de encontrar equipos médicos en quienes confiar y respaldarnos, la importancia de reclamar el acceso a la cobertura que forma parte de nuestro derecho reproductivo vigente, empezar a comprender que lo que esperamos que llegara de una manera no será así, “atravesar un duelo y aceptar para poder emprender un nuevo camino”.

Así fuimos compartiendo reflexiones acerca de lo que nos fue pasando desde que emprendimos este camino: “todo lo que pensamos que teníamos bajo control se desmorona”, “ya no hay certezas, es pura incertidumbre, inquietud”, “diferentes expectativas nos desencuentran”, “quiero cuidar la pareja porque siento que muchas cosas se ven perjudicadas en nuestra relación”; “pasamos momentos difíciles pero nos fuimos fortaleciendo”, “venimos buscando un espacio de contención y apoyo”, “quería encontrarme con personas que estuvieran pasando lo mismo y entiendan lo que siento y me pasa con todo esto”; “me siento con el reloj biológico a cuestas, me genera malestar que me apuren con la edad que tengo”; “pude pensar la adopción como nueva posibilidad para iniciar en simultáneo con el tratamiento”.

Pudimos también identificar que lo que nos dice el entorno muchas veces nos lastima, otras veces nos enoja y nos frustra. En ese camino nos propusimos comprender que los vínculos con los que contamos van cambiando, se van transformando; algunos sabiendo cómo acompañarnos, otros a los que hay que ir mostrándoles la manera, y otros sobre los que tomamos la decisión de mantenernos distanciados por un tiempo para priorizar nuestro cuidado.

Distintas historias, distintos caminos, diferentes vivencias, pero siempre atravesados por un sueño común y compartido que nos identifica, nos acerca y nos permite saber que no estamos solos, que nos somos los únicos a quienes les tocó este difícil camino.

Pudimos ir pensando que el que nos espera es un camino incierto, lleno de momentos de incertidumbre, que nos va a generar miedos, dudas y mucho vértigo. Pero que sin dudas será valioso y es algo que nos permitirá crecer desde un lugar desconocido, una oportunidad nueva para ir en búsqueda de nuestro proyecto de familia.